Terapia de Parejas


Todas las parejas viven periodos de crisis, malos momentos y tropiezos, de cómo transcurran estos procesos, podrán o no recuperar el amor. Cuando la relación empieza a deteriorarse y se piensa seriamente que no se aguanta más es el momento de plantearse la posibilidad de que alguien ajeno y profesional pueda ayudar.

Si has llegado hasta aquí quiere decir que estás luchando por salvar tu matrimonio y consideras que la terapia de pareja puede ser la solución para dichos problemas. Si es ese tu caso, sólo me queda felicitarte y darte ánimos porque ya has dado el primer paso, ¡y es el más importante!

La terapia de pareja es cosa de dos y normalmente es uno el que da la voz da alarma y el otro, al menos, tiene que estar dispuesto a colaborar. Si no es así, el que ve el problema puede acudir al profesional, que podrá ayudar aunque, lógicamente con menos capacidad de maniobra.

El principal fallo de la terapia de pareja es acudir al profesional cuando ya no hay solución.

Los problemas más habituales en terapia de pareja:

  • Problemas de comunicación
  • Infidelidad
  • Inseguridades
  • Celos
  • Problemas con los hijos
  • Ideas diferentes de la vida en pareja y la previsión del futuro
  • Procesos de separación
  • En general cualquier situación que provoque malestar en uno o ambos miembros de la pareja

En terapia de pareja aprenderemos a “discutir” de forma adecuada, a plantear nuestros problemas sin dañar al otro, a respetar a nuestra pareja y hacernos respetar… No se trata solo de “charlar”, el terapeuta ofrecerá técnicas que se deben poner en práctica entre sesiones.

 La experiencia de los profesionales ha demostrado que una terapia de pareja mejora la convivencia en las relaciones en al menos el 75% de los casos (con mucho mejores resultados cuando los dos cónyuges se esfuerzan en seguir el tratamiento).